viernes, 18 de mayo de 2012

gracias por esas palabras que nunca han sido dichas.




bailar en un centímetro cuadrado 
–ignorando que lo malo 
es lo nuevo bueno–.
tomarás conciencia del mundo.
creerás otra vez en dios
–esa extraña bestia que se come al pájaro que se agita–
así como antes creías 
en tu cuerpo y en las naciones unidas del placer.


en el apogeo –cuando la sensualidad es consecuencia del amor– 
la palabra es el único pájaro 

que puede ser igual a su ausencia.
y estarás llena de moral, con tu norte,
así como antes estabas llena de mí. el más humano humano.


–la carne, carne quiere, nada puede oponerse (áusias march).


a la deriva, las brújulas señalan uno solo de sus hilos,
también el sónar del delfín. 
pero la ausencia necesita otros
 
para que tú seas destino de aire.
voy a beber la copa del sosiego, 
como en una carrera de osos perezosos.


el destino es de aire para el paseante.
que no sabe cómo envolver un bombón
alzado en una flaneante burbuja 
de mercurio.


¿quién siembra paz en el ambiente
para elevar un brindis de ternura
por el dulce recuerdo –entre yo y mañana– de todos mis amigos?


un whisky con iceberg.












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lunes, 2 de abril de 2012

considerando la vida como una aventura creadora.




oscuro lo demás, 
aquí te espera,
frente a mi vida absorta 
o despiadada,
un país al que vuelves 
con los vientos de marzo
en el que tú te apoyas 
para seguir llamándome.
voy a bordar de tibias lentejuelas
este instante que es mío,
a tapizar de fresas y esperanzas
su halo inmaculado.


nueve vidas. pero de pronto 
en mí tu voz 
como un golpe de rara luz que acrece.
música y milagro de lo mismo.
la noche confidente de tu perfil
y la sabia dulzura 
de tus manos conspiradoras astrales.


ardo insomne, místico y solitario.
una solar ternura
besando el beso.
me sorprende 
encontrar al final de un abrazo
mi propio grito erguido y mi propio deseo.
por eso me divido, me desdoblo
en placeres distintos:
y me emociona el recuerdo adherido
al tiempo conciliado, al tiempo único.


yo me sé pasajero de tu bucle.
tú te sabes huracán de mi calma y mi círculo.
te presentí venir desde la ausencia,
que no fue soledad ni lejanía.
mientras mañana, 
o todos los momentos
que velan tras el muro de las horas
permanezcan ocultos,
voy a tomar alegre de la mano
el sol.


como el perro que dormita 
confiado, ser fiel, considerando la vida 
como una aventura creadora.
y vuelvo a tropezar 
en las piedras de los mismos caminos.
y pienso en mi paz 
que algunas veces
sueña con la idea de no serlo,
en huir de mí mismo 
y contemplarme
aún más alto, más puro, más sereno...


un golpe de recuerdos te modela
como a la nube el soplo imprevisible.
la música 
y la enamorada tela
que cruza por tus ojos. suprimible.








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miércoles, 28 de marzo de 2012

minúsculas. así debéis ser.





de un irse 
de sí mismo a su recuerdo 
más azul, más hondo, más eterno... 
recuerdo 
que estabas hecha de recuerdos. 
escuchábamos 
arrastrarse lentamente 
el silencio acercarse 
en la premura del verde. brota 
y nace púa. 
lazo de almizcle 
que enreda la vaina de cardomomo. 
debí hablarte del engaño 
de las miradas sinceras
viajando en la dirección 
de mi miedo. del humo 
que al ensueño presta 
sus espirales. 
y las horas sin término de una lenta caricia; 
y el alma 
que se agobia 
con su propia delicia como 
lirio que muere 
vertiendo su nectario. 
entonces, alargamos las manos, 
palpamos la carne
deseada, nos la quedamos, 
y no queremos otro reino. 
pienso a veces que el mar 
es la nostalgia de lo que siempre está: 
nostalgia de nostalgia. pasajera
del eterno sabor de tu mirada esmeralda/
amante de palabras.










sábado, 3 de marzo de 2012

¿meteorito yo?





se balancea en el arpa eléctrica de morfeo. en los adentros –en la cueva donde el eco le acompaña los silencios–. el pájaro no sabe que hasta que deje de mover sus alas y caiga por los siglos de los círculos –un paso marcará el origen y el destino de un abrazo infinito–. sí, allí está el arpa y los adentros. también están caídos los colibríes eléctricos en su destino volado. porque eso eres tú. algo que está.


–los insectos bailan tumbados.


la diferencia es que escribo con el destino de cada uno de los hombres, de los hombres que tú ignoras. viviré solo para que exista la posibilidad del sí y la del no. yo soy en un punto suelo y abismo. a veces pienso en las cosas cómo están quietas.


soy todo menos la palabra de los hombres. por eso dije un día que eras tu cuerpo, y llenaba. 
mi forma de admirar al mundo consistió en domesticarlo, emplazándolo a algo cerrado, mío, imperturbable. algo que pudiera llevar conmigo y redundara. sin embargo y para mi sorpresa no ha ocurrido nada. nada redunda domesticado. yo reinaré por los signos de los signos. nací aquí, vértebra a vértebra, en el silencio. y fui niño.


desde que somos diálogo, sí, lo confieso, es solo la coartada para no salir culpable en el juicio de mi conciencia y en el de las montañas ajenas. yo le vengo bien a mis propósitos, contándome ficciones. me regalo al mundo desde que somos diálogo en los campos semánticos.










domingo, 12 de febrero de 2012

posible plausible




me debo a la carne
como la carne al hambre
y el fuego a la herida.












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jueves, 12 de enero de 2012

algunas estrellas se fugan





adoro lo indeciso: lo que tiembla y ondula, 
lo que se tornasola;
agua, ojos, cabellos; seda, follaje, ola,
y el ritmo de las formas ovales.


llevabas esa tarde un traje rayado,
de brillo apagado, como tus ojos revelaban 
una verdad más profunda.


todos los silencios me parecieron tan superfluos
como las hojas muertas de octubre sobre el suelo.


cuéntale a las palabras
las historias oscuras que solo tú conoces;


no le digas a nadie que he vuelto a tus jardines
escóndeme bajo tu cuello de ángel
ocúltame bajo tu permanente desnudez
en tu mano profunda
en tu manto perfecto
en tu saliva sabia


vengo huyendo hasta la piel de tus murallas
la soledad me sigue muy de cerca


la luz lo ciega todo.


sólo me falta el cuándo, 
el adónde, un cuaderno de viaje, 
cartas de marear, coraje, brújula 
y que pongas en mí la confianza 
que yo he perdido. todo está dispuesto. 
(que yo he dispuesto. todo está perdido.) 


el barco que no existe, la mirada, 
los peligros, las manos del asombro. 

todo está preparado: en serio, en vano.










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domingo, 1 de enero de 2012

algoritmo de un azul más profundo





un retrato muestra en un instante a una persona.
y detrás de él
hay algo más grande que su sombra.
















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jueves, 29 de diciembre de 2011

código fuente





preguntó la joven al forastero:
–¿por qué no pasas? 
en mi hogar 
está encendido el fuego.


contestó el viajero: –quiero ser poeta,
y sólo deseo conocer la noche.


ella, entonces, echó cenizas sobre el fuego
y aproximó en la penumbra su voz al viajero:
–¡tócame! –dijo–. ¡conocerás la noche!










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martes, 27 de diciembre de 2011

un cuerpo interrogante




me instalo frente a ti, miro tus ojos
y vigilo el espacio donde tu voz me busca.

me estremece la sed con que te acercas al borde de mi sombra,
el hueco que descubres en la luz de mi espejo.

como un negador, 
estoy sediento 
de algún catastrófico sí.

ahora ponte sombra en los labios
y anochece los ojos.

¿dónde hallaste palabras tan claras?
tenía un millar de preguntas que hacerte
como, quizás, solamente se puede interrogar al mar inquieto.

callabas. y la boca entre las verdades clandestinas 
aclaraba tus hombros dorados, ese tiempo.

no decía palabras,
acercaba tan solo un cuerpo interrogante,
porque ignoraba que el deseo es una pregunta
cuya respuesta no existe.
nunca me detengo sobre el mismo minuto.

todo está dispuesto, 
el hilo umbilical del horizonte
y el mandarino plantado 
que subraya estos versos suspensivos.

el eco siempre tiene la última palabra.














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domingo, 25 de diciembre de 2011

(solo




sé que algún día 
vendrá la vida 
y tendrá
tus ojos)



















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miércoles, 21 de diciembre de 2011

ciega la vida sorda




hay un tiempo,
un bucle enredado 
cuando eres 
todas 
las mujeres.
como la carne 
a la carne vuelve,
es ella, la noche 
la que nos dilata 
las pupilas.


nadie 
puede acercarse a mí 
sin la complicidad 
de un acto mío. 


detener la palabra 

un segundo 
antes del labio.
algo de mí 
no quiere 
renunciar a estar vivo
y no eres 
todo 
lo que quiero,
pero el que en mí quiere
no es todo lo que soy.
ciega la vida sorda.


de quién soy 
en el instante
si hay un tiempo,
una vida 
sin medida
y solo soy 
un destino.





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jueves, 15 de diciembre de 2011

quién he sido




espero,
recordando 
quién he sido.


caigo en la cuenta
que no vendrás.


y yo no iré.








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miércoles, 14 de diciembre de 2011

todos los mares






mis ojos 
juegan con lo ignorado. 
la duda, una certeza imaginada.
una verdad 
no es de la palabra.
una lágrima 
son todos los mares 
nunca navegados.
en la alegría 
se abrazan los unos 
a los otros. 


/


caen tus ojos 
y en la caída 
toda la verdad. 


el mar navega 
a nuestras orillas 
nunca bañadas.


la palabra 
es impropia/casi huérfana. 


mi certeza ignorada 
al fin 
brota.


caen tus ojos. 
en la caída 
el sosiego.
y soy.





domingo, 13 de noviembre de 2011

atlas de un campo magnético






el cobre se bate 
y une dos islas.


una juega, riza y trenza su alma.
como sus rodillas 
–de ligamentos cruzadas–
soportan el peso de los sueños, 
la rótula un escudo de verdades.


la otra sueña tobillos 
a los que asirse mientras devora 
los dedos carminados.
sueña con ser la suerte. 


cómo será la vida. cómo será su cuello. 
cómo será dar. cómo recibir.


una palabra imán 
no sabe porqué atrae. 
una idea férrea desconoce 
el poder de los metales.


como venus, la noche penetra. 
el hierro se funde 
y crece magnético. 
el trueno proclama 
los hechos del relámpago.


y ya sé, es difícil… es tan difícil encontrarse 
en medio de este océano.














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domingo, 6 de noviembre de 2011

¿qué habita en mí?








el hueco que ocupas.
la distancia tabulada
que estableces.
me deshabitas, borras mi nombre 
y lo que soy.


dices sí a la vida [los noes siempre síes]
y no hay latido.


el ahora, 
el único tiempo que conozco,
se hace ayer.
el ayer, un tiempo que huye como la marea.

habita una silla en la que espero
unos muslos sobre mis rodillas.

la duda de saber cómo sabe tu palabra.
un deseo carnal 
sin hueso ni herida.
un silencio que no para de hablar.
un pensamiento automático.


ya no le tengo miedo a nadie.
he dejado de temerme.


todo lo que sé 
lo digo –ahora– cuando callo,
en el ahogar, dulce ahogar.