jueves, 18 de abril de 2013

promesas semipermanentes




te amaré
como 
el cuchillo 
ama
la vaina/
o
el martillo
al yunke.

te querré
como 
la vaina
protege 
al cuchillo/
o
el gatillo
la 
bala.



viernes, 15 de marzo de 2013

mi vergüenza infinita






así, de un golpe mudo en la vértebra/
o en la piel que mira indiferente un desierto desierto.

no tengo las palabras 
porque todas mis verdades son incompletas, 
holgadas en un ego oscuro y enfermizo.
uno teme no ser. 

sí, en un desierto, ahí estabas tú, 
sentada junto a los libros que ignoro/
yo inventé una ficción para que fueses todos los vergeles, 
pero nada brota envenenado.

dije que nunca escribiría algo así, 
y aquí estoy 
con mi presencia
para que me lo claves. 








martes, 26 de febrero de 2013

yo inventé una fábrica de seda






recorro esa frase como quien recorre un jardín
para que tú estés, para que algo ocurra en medio 
o corra el viento del revés depositando
en mis brazos una sirena ahogada. llena de juicio.

y eso es lo que he sabido ahora que no estás, eso
es lo que he sabido y eso repito mucho para que
todos los seres pobres y torpes de este mundo y
miserables se extingan en un brillo y vuelvan a ser
tú.

no, no así, tú eras tu cuerpo,
tú amabas algo como a partir de él, de lo que de
ti habitaba en él, dándole como mundo para ser,
como agua para germinar, porque un jardín no
está si no lo miras, pero si por fuerza del amor
sensorial los geranios afrutaban melocotones de
puro terciopelo del tic tac de tu tacto o la rosa
en verano levitaba en la rama hasta madurar un
corazón, eso no era para ti imaginación alguna,
era tu amor, y las cosas florecían, cómo decirlo,
las cosas florecían sumergiéndose en sus propios
emocionados colores. entonces lo que veían 
no eran las cosas,
sino lo que tú amabas. aunque tampoco era que
tú imaginaras los objetos, no es que tu cerebro,
como el del poeta polaco, se metamorfosease
en formas geométricas al pensar y diera luz al
mundo, no como un pulpo que entra lentamente
por el ojo de un aguja.


pues contigo era así: algo podía ser torpe o
inane, pero en torno a las cosas que veías crecía
una hiedra buena y cuando alguien se acercaba
a enjuiciarlas, ya estaba en cambio allí aquella
hiedra y sus pájaros unidimensionales.

nos pintamos los labios y comenzamos
a besar tus libros tan sólo con el labio superior,
sellando así tu inocencia con algo parecido a un bigote.

la quitanieves del sistema solar

-eso dijiste. así fue tu principio, no brotaste
de la costilla de neón rosa de adán,
sino que naciste de mí como una extrema solidaridad.
¿qué son los pájaros cuando la temperatura baja de cero grados
sus voces sumergidas en el sueño?
en definitiva, una sutil
dictadura consistente en botones dispersos por la piel de
las cosas.

lo más hermoso fue lo que tú imaginaste.





sábado, 16 de febrero de 2013

discurso sobre el silencio






hábito de mis hábitos, 
el mundo 
se muestra 
como el gran escenario 
de la verdad. la naturaleza 
como gran maestra. 

–como una jirafa es capaz de limpiarse 
la oreja con su propia lengua,
la fuente del conocimiento 
no está en los textos sino en las cosas.

–un mundo que nos regala una vuelta al sol cada año.

soy un animal para quien 
su existencia es un problema 
que tiene que resolver.

–la felicidad es secreta.




miércoles, 23 de enero de 2013

hasta ahora todo va bien





–lo salvaje no tiene palabras.
–una mirada como una pregunta.
–la historia es impredecible.
–la medida 
de un hombre 
es su imperturbabilidad.
en presencia,
en profundidad.

–ama hasta que duela,
donde seas uno con todo.
es un modo intenso y extremo 
de vencer tu creencia 
de que algunas cosas 
son buenas y otras malas 
en el mundo fenoménico.

–enfrentarse a enemigos insuperables.

ésta es la historia de un hombre que cae 
desde un edificio de cincuenta pisos. 
para tranquilizarse mientras cae al vacío,
no para de decirse: 

hasta ahora todo va bien, 

hasta ahora todo va bien, 

hasta ahora todo va bien.